“Cuando una lengua muere, no solo se pierde una herramienta de comunicación.
Se apagan historias, formas de ver el mundo, memorias colectivas. Se silencia un futuro posible.”
David Crystal, lingüista británico
❖ La exclusión empieza en lo que no se dice
En el mundo se hablan más de 7 mil lenguas. Sin embargo, más del 90% del contenido digital está disponible solo en unas cuantas. El algoritmo que te recomienda un video, el chatbot que te ayuda en un trámite, la app que mide tus pasos, todos están diseñados para quien habla inglés, español o francés. Y si no lo haces, te quedas fuera.
Pero la barrera no es solo técnica, es simbólica. Porque cuando un sistema no te entiende, te invisibiliza. Si tu lengua materna no está codificada, tu identidad tampoco. Y entonces, la inteligencia artificial no amplifica la diversidad, sino que la entrena para desaparecer.
Por eso esta semana miramos un proyecto que está redibujando esta historia desde el sur del continente: el Traductor Rapa Nui, una iniciativa que usa inteligencia artificial para apoyar la preservación, revitalización y uso cotidiano de una lengua ancestral que está en peligro de extinción.
Esta iniciativa nos enseña que, a la hora de innovar, es necesario preguntarnos quién queda fuera de las soluciones que diseñamos; es decir, nos muestra la urgencia de crear tecnología verdaderamente inclusiva. Esta es una tecnología que no se limite a ofrecer acceso, sino que garantice representación: que construya sistemas capaces de reconocer y respetar las múltiples formas de hablar, pensar y habitar el mundo.
❖ ¿Qué es el Traductor Rapa Nui?
El Traductor Rapa Nui es una herramienta de inteligencia artificial desarrollada por un equipo conjunto de la Escuela de Antropología de la Universidad Católica, el Centro Nacional de Inteligencia Artificial (CENIA) y la comunidad de Rapa Nui. Su objetivo: preservar y revitalizar la lengua Rapa Nui, hablada por apenas el 10,9% de niños y niñas en la isla.
La lógica es sencilla: si los asistentes de voz entienden inglés, ¿por qué no podrían entender una lengua originaria?
Pero la ejecución es profunda, ya que este proyecto no se impone, se construye en conjunto con la comunidad. La herramienta se desarrolla a través del diálogo, la validación y el acuerdo. Como señala el equipo, no es solo un reto tecnológico, sino intercultural. La lengua Rapa Nui es principalmente oral, por lo que crear una herramienta digital requiere un proceso minucioso y respetuoso de co-creación.
¿Por qué importa?
Porque desafía la lógica extractiva de los modelos de lenguaje dominantes. El Traductor Rapa Nui propone un modelo de IA colaborativa y situada, que reconoce la soberanía lingüística como un derecho y como una condición para la justicia tecnológica.
❖ Lo que este caso nos enseña sobre tecnología inclusiva
Muchas veces, lo que se presenta como innovación universal repite una lógica centralizada, donde solo ciertas lenguas, cuerpos y formas de pensar tienen lugar. En ese contexto, hablar de tecnología inclusiva es hablar de justicia: de diseñar herramientas que reconozcan la pluralidad de mundos posibles, en lugar de reducirlos a una única narrativa dominante.
El Traductor Rapa Nui no es solo un buen ejemplo de esto. Es una señal de que otra manera de hacer tecnología es posible: una que se construye con las comunidades, desde el respeto, y con la convicción de que la diversidad no es un obstáculo técnico, sino un valor esencial del diseño. De su experiencia, se desprenden tres principios clave:
- La inclusión no es interfaz. Es diseño de fondo. Traducir un contenido no siempre equivale a incluir. Si una app parte de la lógica narrativa del español o del inglés y solo traslada palabras a una lengua originaria, sin considerar su forma de contar, su ritmo o sus silencios, no está incluyendo: está imponiendo un molde. Eso es traducir desde el centro. La verdadera inclusión exige repensar la tecnología desde otras cosmovisiones.
- La tecnología no es neutra. Pero puede ser negociada. Todo sistema tecnológico encierra decisiones: qué datos usa, qué voces prioriza, qué cuerpos reconoce. Su aparente neutralidad muchas veces solo encubre sus sesgos. Lo valioso del Traductor Rapa Nui es que demuestra que esos sesgos pueden transformarse si se diseñan modelos en diálogo con quienes históricamente han sido excluidos.
- El valor no es solo funcional. Es político y cultural. Poder interactuar con una tecnología en tu propia lengua no solo mejora la experiencia de uso: valida tu existencia. Reconoce tu historia, tu identidad y tu derecho a estar representado en lo digital. No se trata solo de acceso. Se trata de justicia.
❖ Desde Impulsera, ¿qué hacemos con esto?
Cuando trabajamos con docentes que enseñan en contextos rurales, con emprendedoras que hablan mixteco en Oaxaca, con jóvenes que piensan en tzotzil, entendemos que la innovación no empieza con la herramienta, sino con reconocer que su realidad es tecnología también.
Por eso apostamos por metodologías que no solo traducen, sino que se diseñan desde el lugar y la lengua. Por eso impulsamos la creación de plataformas donde las personas diseñan con lo que tienen y desde quienes son.
❖ Pregunta provocadora para pensar (y diseñar) distinto
¿Qué pasaría si en lugar de adaptar a las personas a la tecnología, adaptáramos la tecnología a sus formas de narrar el mundo?
Eso lo cambia todo,
Y eso, justamente, es lo que queremos hacer.