“La velocidad sin cuidado es una forma de violencia organizativa. Diseñar estrategias de escalamiento con sentido es aprender a crecer sin quebrar lo que se sostiene entre vínculos.”
María Puig de la Bellacasa, filósofa del cuidado
❖ El falso dilema entre profesionalizar y sostener vínculos
Cuando una iniciativa social o comunitaria empieza a ser reconocida por su impacto, tarde o temprano se enfrenta a una pregunta estratégica:
¿Cómo llevamos esto a más personas?
Y es aquí donde muchas veces se instala una tensión dolorosa. Por un lado, el deseo por “escalar” que suele venir de financiadores, premios, instituciones aliadas, replicación y expansión y, por otro lado, el de no demeritar con los cambios la experiencia de quienes han sostenido y creído en la iniciativa desde el principio.
La naturaleza común es resistir al crecimiento acelerado por temor a perder sentido, calidez y relación, sin embargo, todos sabemos que al final es necesario. Entonces, ¿escalamos o nos cuidamos?, ¿estructuramos o nos escuchamos?
¡Ambas! La buena noticia es que no es necesario elegir. La mejor estrategia de escalamiento es la que nace desde los vínculos, respeta los procesos y cuida el ecosistema que permitió que la solución surgiera.
❖¿Qué significa “escalar con sentido comunitario”?
Escalar con sentido comunitario no es un método cerrado. Es una forma de diseñar crecimiento desde la escucha, la reciprocidad y la adaptabilidad.
Significa:
- Reconocer a la comunidad no solo como destinataria, sino como coautora del impacto.
- No imponer estándares universales, sino crear marcos abiertos para la apropiación local.
- Priorizar la expansión horizontal (entre redes) más que la expansión vertical (por volumen).
- Alinear cada decisión estratégica a la integridad del propósito colectivo.
Marco metodológico desde Impulsera
Pero sabemos que es más fácil decirlo que hacerlo, por eso te dejamos aquí nuestra estrategia de escalamiento comunitario en cinco movimientos:
A lo largo de estos años y de muchos de nuestros programas ( Maestros que Dejan Huella, Eureka o ThinkCamp, etc), y a través de la integración de las enseñanzas que nos han dejado, hemos logrado identificar cinco movimientos clave que permiten diseñar una estrategia de crecimiento sin sacrificar el alma del proyecto:
1. Diagnosticar desde el ecosistema, no desde el ego
Antes de decidir cómo crecer, hay que entender dónde estás creciendo.
- ¿Qué comunidades han demostrado apropiación genuina de tu propuesta?
- ¿Qué redes ya están activas que podrían fortalecer tu expansión?
- ¿Qué tipo de crecimiento necesita realmente ese entorno? (más personas, más autonomía, más articulación, más visibilidad…)
Este paso prioriza las condiciones de viabilidad contextual sobre los anhelos internos del equipo o las expectativas externas de escalabilidad.
2. Codiseñar la expansión con quienes la van a sostener
Muchas estrategias de escalamiento fallan porque se deciden desde la oficina central, sin incluir a quienes luego deberán implementar, adaptar y sostener los nuevos nodos.
La clave aquí es abrir el proceso:
- Identificar líderes locales o miembros de la comunidad con credibilidad relacional
- Integrarlos como parte activa del rediseño del modelo
- Establecer acuerdos de corresponsabilidad y autonomía desde el inicio
Esto no solo mejora la implementación, sino que genera coherencia entre diseño y práctica, y permite que la expansión sea vista como una oportunidad, no como una amenaza.
3. Crear marcos vivos, no recetas cerradas
Para crecer con diversidad contextual, no se puede escalar desde el control. Hay que escalar desde la confianza estructurada.
Y esto implica:
- Diseñar kits modulares de implementación que permiten adaptación
- Crear guías con principios orientadores, no manuales cerrados
- Abrir canales de retroalimentación permanente entre nodos
- Validar la versión local tanto como la original
La pregunta clave aquí es:
¿Tu modelo puede mutar sin perder esencia?
Si la respuesta es no, entonces no está listo para escalar.
4. Establecer ritmos sostenibles
El crecimiento más común es el que se precipita por oportunidades externas: una beca, un convenio, un llamado institucional. Pero un crecimiento sano necesita ritmo interno, no solo velocidad externa.
Por eso proponemos:
- Escalar por temporadas, no por presión
- Alternar ciclos de expansión con ciclos de consolidación y cuidado
- Integrar tiempos de pausa, revisión y ajustes metodológicos en la estrategia
Una red que solo se expande sin sostener vínculos, colapsa como castillo de naipes.
5. Evaluar impacto desde las relaciones, no solo desde las métricas
El crecimiento que preserva el alma del proyecto se nota en la calidad de los vínculos, no solo en las hojas de Excel.
Métricas posibles:
- ¿Cómo han evolucionado las relaciones entre actores clave?
- ¿Qué nuevos vínculos se han generado entre nodos?
- ¿Cuánto sentido tiene para los nuevos participantes lo que se está escalando?
- ¿Cuánto se ha aprendido desde las adaptaciones locales?
Porque una comunidad que escala cuidando, también escala aprendiendo.
Ashoka Changemaker Schools (Global) es un ejemplo aplicado de todo lo que te contamos arriba, ya que la red internacional de escuelas Ashoka no se expande como una franquicia educativa. No hay un currículo único. No hay un formato de implementación obligatorio. Lo que se escala es una visión común del rol del estudiante como agente de cambio, junto con criterios vivos para identificar escuelas transformadoras en distintos países.
Cada nueva escuela se suma a una comunidad que aprende, documenta y se adapta. La estrategia no es ocupar más espacio. Es crear más conversación, más conexión, más agencia educativa distribuida.
❖ Pregunta provocadora para redibujar tu estrategia
¿Tu proyecto está creciendo con su comunidad… o alejándose de ella en nombre del éxito?
Escalar debe verse más como un árbol que expande su raíz dentro de la tierra, uniéndola, y conectándose a otros árboles, en vez de un crecimiento de su copa de hojas.