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“El cuidado no es lo opuesto a la estrategia. Es su forma más radical cuando queremos crecer sin dejar a nadie atrás.”
Joice Berth, arquitecta y activista afrobrasileña

 

❖Cuando el impacto no puede medirse en números

En el mundo del impacto, escalar se asocia generalmente con métricas cuantitativas: número de beneficiados, porcentaje de efectividad, número de participantes, etc. Pero en la complejidad del mundo real, el de los derechos humanos, del feminismo, de la defensa de cuerpos como territorio político… esas métricas no bastan.

Entonces nos preguntamos, ¿qué significa escalar cuando lo que quieres proteger no puede contarse, ni cuantificarse, ni monetizarse?

Aquí es donde muchas iniciativas de impacto social enfrentan un dilema profundo: ¿Cómo llegar más lejos sin desbordar los límites del cuidado?

El ejemplo que exploramos esta semana nos ayuda a pensarlo con claridad y profundidad: ANIS (Instituto de Bioética, Derechos Humanos y Género en Brasil).

ANIS es una organización feminista interdisciplinaria fundada en Brasil en el año 2000. Su trabajo articula bioética, salud pública, derechos reproductivos, comunicación política y acompañamiento legal a mujeres y niñas que enfrentan vulneraciones estructurales de derechos.

Su crecimiento no ha sido lineal ni institucionalizado, no tiene sedes en cada estado, ni equipos replicando metodologías fijas, ni branding uniforme.

Sin embargo, ha logrado expandir su impacto, su agenda y su capacidad de transformación a escala nacional e internacional.

¿Cómo lo hicieron? Escalando desde la ética del cuidado.

 

❖Escalamiento feminista: una forma de entender la expansión

ANIS nos muestra cómo el enfoque feminista no es solo una postura ideológica sino una práctica metodológica de transformación que se logra:

  • Tejiendo alianzas, no absorbiendo iniciativas
  • Formando redes de co-responsabilidad, no cadenas de delegación
  • Documentando aprendizajes y emociones, no solo resultados
  • Acompañando procesos territoriales, no estandarizando protocolos
  • Redistribuyendo saberes, autoría y vocería, no concentrando poder

Su trabajo con casos emblemáticos como la defensa legal de niñas embarazadas por violencia sexual que solicitaron el derecho al aborto legal en Brasil, ha tenido impacto institucional sin convertirse en institución vertical.

ANIS no necesita ocupar todos los espacios. Necesita activar resonancias políticas, jurídicas y simbólicas donde su presencia es requerida.

Pero hablemos más del cómo lo hace:

 

Claves de su lógica de crecimiento

  1. Cuidar es escalar
    Cada nuevo nodo de trabajo (una alianza, una comunidad, una campaña) se abre solo cuando puede sostenerse desde la reciprocidad. ANIS no impone, acompaña.
  2. El propósito es el centro del diseño organizacional
    La forma en que se trabaja se revisa constantemente según el tipo de conflicto, su contexto, las personas involucradas y su impacto emocional.
  3. El tiempo no es lineal, es político
    ANIS no busca “acelerar procesos” para mostrar resultados. Prioriza los tiempos de duelo, deliberación, litigio y sanación que cada comunidad necesita.
  4. El conocimiento es colaborativo, no propietario
    Todos sus informes, artículos, metodologías y documentos se publican como recursos abiertos, citables y apropiables por otras iniciativas.
  5. La memoria es parte del escalamiento
    No olvidan. Documentan los casos no solo como precedentes legales, sino como trazos de dignidad colectiva para futuras generaciones.

 

❖ ¿Qué enseña este caso para otras iniciativas de impacto?

Que se puede crecer sin perderse.
Que se puede generar influencia sin ocupar todos los espacios.
Y que la expansión más potente es la que cuida tanto lo que ofrece… como a quien lo recibe.

❖En Impulsera: expandir desde el cuidado situado

En nuestros proyectos también entendemos que escalar no es multiplicar como si el contexto no importara. Por eso:

  • Escuchamos antes de implementar
  • Co-creamos marcos con los actores locales
  • No aceleramos si no hay tejido
  • Medimos impacto con indicadores de transformación real, no de alcance aparente
  • Reconocemos a quienes sostienen el cambio aunque no firmen los reportes

Crecer para nosotros es ensanchar la red de quienes cuidan el cambio. Y eso no ocurre en hojas de cálculo, sino en conversaciones, afectos, acuerdos, tensiones… y acompañamientos reales.

Al final nos queda esta reflexión:

¿Qué pasaría si redefiniéramos el crecimiento como la capacidad de cuidar más profundamente, más pero sobre todo mejor?

Si el impacto te obliga a dejar de sentir, no estás creciendo: estás desbordando, y eso, en los proyectos con alma, se paga caro.