Escalar no significa copiar lo que funcionó en otro lugar, sino diseñar redes vivas donde una solución puede encontrar un espacio para crecer y expandirse, adaptarse y prosperar sin perder el vínculo con su propósito original.
Impulsera
❖ El problema con escalar sin raíces
Pocas palabras tienen tanto poder simbólico como escalar. En el imaginario dominante del emprendimiento, las empresas y los negocios escalar es ganar. Es pasar del piloto al territorio, de la comunidad al país, de lo marginal al mainstream. El emprendimiento que escala es exitoso. El programa que no lo hace, se estanca.
Este discurso se ha filtrado y aplicado incluso en el mundo de la innovación social. Donantes preguntan: “¿Cómo escalarás?”. Consultoras repiten: “Si no es replicable, no es sostenible”. Universidades, gobiernos, incluso colectivos comunitarios se han contagiado de esta lógica, que asocia el crecimiento con aceleración y expansión vertical.
Pero este modelo lineal y homogéneo ignora una realidad clave: las soluciones sociales no ocurren en laboratorios, sino en sistemas complejos, vivos y profundamente diversos.
Cada contexto tiene sus ritmos, resistencias, problemas, imaginarios y recursos, el crecimiento con propósito imaginado desde el movimiento se parece más a una onda expansiva, que crece como las raíces de los árboles, a los lados, ganando espacio, nutrientes y comunicándose con otras raíces, más que a un camino lineal interminable hacia algún objetivo o meta.
Replicar fórmulas ya generadas de escalamiento sin entenderlas ampliamente y en profundidad es accionar con buenas intenciones pero desde un lugar que tarde o temprano nos va a alejar de nuestro propósito, corriendo el riesgo de degradar nuestras iniciativas en nombre del alcance o del éxito.
Por eso urge replantear no sólo qué se escala, sino cómo y con qué consecuencias.
❖ La alternativa: escalar como los sistemas vivos
En la naturaleza, muchos organismos no crecen en línea recta. No buscan altura, sino conexión. No dominan, sino regeneran, ya hemos hablado antes acerca de los micelios, su crecimiento nos parece sumamente interesante y encontramos una profunda sabiduría, en esas redes subterráneas de hongos, que nos ofrecen una metáfora poderosa: crecimiento horizontal, descentralizado y colaborativo.
Un micelio no impone, se adapta. No dirige, escucha. No absorbe, nutre.
Cuando un nodo está débil, otros lo sostienen. Cuando hay abundancia, se redistribuye. El resultado es una red viva que sobrevive en entornos hostiles y permite la vida de todo el ecosistema.
¿Podemos pensar el escalamiento social desde esta lógica micelar? ¡Sí! y ya hay organizaciones que lo están haciendo.
❖ ¿Qué significa crecer en red?
Hablar de crecer en red implica cambiar por completo el modelo mental del escalamiento tradicional. No se trata de multiplicar copias, sino de cultivar condiciones fértiles para que la esencia de una solución pueda florecer en otros lugares, con su propia forma, voz y contexto.
Crecer en red significa:
- Abandonar la lógica del control central y abrazar la autonomía contextual
- Reemplazar la obsesión por la uniformidad por una ética de coherencia sistémica
- Diseñar marcos vivos que guíen, no manuales que impongan
- Reconocer que el crecimiento verdadero no ocurre en las métricas, sino en las relaciones que sostienen lo que importa
Este enfoque no elimina la necesidad de estructura o estrategia. Lo que propone es que la expansión sea una extensión orgánica del propósito, no una desviación forzada para satisfacer indicadores externos.
Caso inspirador: We Are Not Waiting (Movimiento global de código abierto para la diabetes)
Contexto:
En un mundo donde los sistemas de salud fallan en proveer insulina asequible y tecnologías de monitoreo para millones de personas con diabetes tipo 1, un grupo de pacientes, familiares e ingenieros decidió no esperar. Hackearon los dispositivos existentes, diseñaron algoritmos abiertos de dosificación, compartieron instrucciones técnicas y crearon una red global descentralizada de innovación comunitaria.
Modelo organizativo:
We Are Not Waiting no es una ONG. No tiene una sede. No responde a una marca. Es un movimiento distribuido, basado en la confianza y el conocimiento libre. Cada nodo local adapta las herramientas, documenta sus aprendizajes y los devuelve a la comunidad. Desde Sudáfrica hasta Noruega, desde Argentina hasta Indonesia, el modelo se expande no por marketing, sino por necesidad, reciprocidad y código abierto.
Lecciones para el escalamiento:
- Escalar no es controlar, es liberar y custodiar al mismo tiempo
- La estructura no está en un organigrama, está en una ética compartida
- La innovación no es lineal: es recursiva, situada, colectiva
- El propósito no se delega: se cuida entre muchas manos
❖ Lo que hacemos en Impulsera: expansión como polinización
Cuando en Impulsera hablamos de crecer, no pensamos en abrir oficinas, contratar más personal o hacer más ruido. Pensamos en polinizar. En llevar marcos, herramientas, lenguajes y metodologías a otros actores que ya están haciendo cosas increíbles en sus territorios.
Nuestros programas no se escalan. Se adaptan, se traducen, se transforman con otros.
Por eso:
- No entregamos paquetes cerrados, sino kits abiertos para rediseñar
- No buscamos replicar, sino que otras comunidades se reconozcan en lo que ofrecemos
- No medimos por cantidad de nodos, sino por la fuerza de las conexiones
Así, Maestros que Dejan Huella, por ejemplo, ha sido aplicado en contextos urbanos, rurales, universitarios y públicos. Cada experiencia ha sido distinta, y eso no es un error de consistencia, sino una señal de que el modelo respira.
❖ Principios para diseñar escalamiento desde la vida
- Custodiar lo esencial, liberar lo periférico
¿Cuál es el núcleo no negociable de tu modelo? ¿Qué puede y debe mutar en cada lugar? - Expandir desde el vínculo, no desde la marca
¿A quién estás invitando a co-crear contigo? ¿Qué legitimidad construyes desde el afecto y el reconocimiento? - Medir por transformación, no por réplica
¿Qué ha cambiado en las personas y los contextos donde tu modelo se implementa? ¿Cómo evoluciona el propósito contigo? - Diseñar sistemas de aprendizaje distribuido
¿Cómo integras el conocimiento emergente de cada experiencia para retroalimentar el todo? - Priorizar la dignidad sobre la velocidad
¿Vale la pena crecer rápido si pierdes la raíz que sostiene tu impacto?
❖ Cierre: escalar sin colonizar, crecer sin romper
¿Puedes imaginar un modelo que se expanda como un bosque, no como una fábrica?
En los próximos años, la pregunta no será quién crece más, sino quién crece sin quebrar lo que vino a reparar.
Y para responder eso, necesitaremos más redes, más micelios, más interdependencia.
No es una metáfora poética.
Es una estrategia de supervivencia… y de justicia.